El time-lapse permite condensar cualquier período de tiempo en pocos segundos de vídeo.

Ayer conseguí capturar uno de los primeros “ruixats” de Septiembre en este vídeo TimeLapse. (en Castellón de la Plana).

Un time lapse (lapso de tiempo en inglés) es una técnica de grabación de vídeo que consiste en grabar una escena a menor cantidad de frames (fotogramas) por segundo de lo habitual. De esta manera conseguimos condensar en pocos segundos una cantidad de tiempo que puede ser varios meses o años. Si lo habitual en el vídeo es una cadencia mínima de 25 imágenes por segundo, todo lo que baje de ahí, podría considerarse técnicamente un time-lapse.

 

 

Las escenas de paisajes o del cielo suelen ser especialmente agradecidas para este tipo de técnica time-lapse, ya que nos permite apreciar cómo suceden eventos que de otra manera sería imposible ver. El contraste entre los elementos inmóviles, casas, árboles, montañas…contrastan con los que sí tienen movimiento aunque sea muy lento: las nubes, el agua, la gente, las ramas, la lluvia…

 

 

Paradójicamente el secreto para que nos salga bien un time-lapse es la inmovilidad absoluta. Es decir, cuanto más quieta y firme en el mismo lugar consigamos dejar la cámara mejor será el resultado. El trípode en estos casos puede ser nuestro mejor aliado. Y a falta de trípode, bien nos puede ayudar una piedra, una rama, o lo que primero que tengamos a mano.

 

 

El time lapse se ha hecho muy popular a raíz de la aparición de las cámaras deportivas tipo Go Pro, aunque en este momento prácticamente cualquier smartphone cuenta con apps para poder realizar time lapse con muy poco esfuerzo.

 

 

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