Carlsberg es la cuarta mayor cervecera del mundo. Su sede central situada en Copenhague es un punto de peregrinación obligado para los amantes de la cerveza que visitan Dinamarca.

Hace unos días celebramos la despedida de soltero de un buen amigo con una escapada a Copenhague. Como todos los asistentes eramos aficionados a la cerveza decidimos emplear la mañana del sábado visitando la fábrica de Carlsberg.

Fábrica original de cervezas Carlsberg en Copenhague.

Fábrica original de cervezas Carlsberg en Copenhague.

La fábrica de cervezas Carlsberg

La historia de Carlsberg se remonta al Siglo XIX. En 1847 su fundador J.C. Jacobsen decidió fundar una fábrica de cerveza en una pequeña colina situada entre los distritos de Valby y Versterbro, al sur de Copenhague. El principal ingrediente para fabricar una buena cerveza es el agua, y en esta ciudad eso es algo que allí se encuentra por doquier. Le ponía tanta pasión a su negocio que a su cerveza le dedicó el nombre de su propio hijo (Carls) uniéndolo al la palabra Berg, que toma de la colina donde se ubica la fábrica.

Esa pequeña factoría creció y con el tiempo se ha acabado convirtiendo en un auténtico gigante que hoy en día produce alrededor de 10.000.000.000 de litros de cerveza al año. Para los daneses Carlsberg es uno de sus tres iconos más internacionales, los otros son la fábrica de Lego y la famosa escultura de La Sirenita, que curiosamente fue donada a la ciudad por el propio Jacobsen.

Antiguo camión en la fábrica de Carlsberg en Dinamarca.

Antiguo camión en la fábrica de Carlsberg en Dinamarca.

La visita a la fábrica de Carlsberg

La inmensa factoría Carlsberg ocupaba un barrio entero de Copenhague.  En 2008 la mayor parte de la producción se trasladó a una nueva planta en Fredericia (Dinamarca) y en el emplazamiento original se mantiene el inmenso edifico administrativo, laboratorios, oficinas y una pequeña línea de elaboración de referencias artesanales. Las naves que albergaban la fábrica original del siglo XIX, se han adaptado y mantenido para utilizarlos como centro de visitantes bajo el nombre de ‘Visitcarlsberg‘.

Fábrica original de Carlsberg en Copenhague.

Fábrica original de Carlsberg en Copenhague.

Tras pasar por la taquilla te colocan un adhesivo para acceder al recinto y junto con tu entrada te dan dos tickets que puedes canjear por dos consumiciones. En la primera sala te recibe una barra con un tirador con dos tipos de cervezas, la original y otra estilo Pale Ale, una versión más oscura y con un sabor afrutado más fuerte. Es una buena idea utilizar aquí la primera consumición para ir tomándote tu cervecita mientras recorres la fábrica.

Colección de cervezas más grande del mundo en la fábrica de Carlsberg en Copenhague.

Colección de cervezas más grande del mundo en la fábrica de Carlsberg en Copenhague.

Tras una breve introducción a la historia de la marca, subes una pequeña escalera donde se encuentra la colección de botellines de cerveza más grande del mundo. La colección la conforman 22.562 botellas llenas y sin abrir distribuidas por países. Es imposible evitar pasar un buen rato escudriñando las estanterías hasta encontrar nuestras marcas favoritas.

Colección de cervezas más grande del mundo en la fábrica de Carlsberg en Copenhague.

Colección de cervezas más grande del mundo en la fábrica de Carlsberg en Copenhague.

La siguiente sala realiza un recorrido por el mundo de la cerveza, y en concreto de cómo Carlsberg acabó convirtiéndose en el gigante que es hoy. Una de las cosas que más nos llamó la atención fue descubrir que hasta los años 30, el logotipo de Carlsberg fue la esvástica, o cruz gamada. Un símbolo de la tradición hindú relacionado con la bondad que hicieron desaparecer inmediatamente en el momento en que Hitler lo adoptó como suyo.

Las siguientes salas se centran en la elaboración de la cerveza, desde la germinación del grano, el malteado y la fermentación hasta su almacenamiento en barricas. Tras atravesar un pequeño jardín de esculturas aparecemos en los establos de la fábrica. Aquí aún crian y cuidan a unos preciosos caballos que, antiguamente se dedicaban a transportar los barriles y que hoy en día hacen de embajadores de la marca allí donde los requieren. Además de los caballos también mantienen una colección de antiguos camiones de reparto muy bien conservados.

La visita es circular y acaba en el edificio que alberga una pequeña planta moderna donde se fabrica cerveza artesanal, que puede verse a través de un cristal, una tienda de souvenirs y un bar restaurante donde te puedes tomar la segunda consumición y si quieres, pagándolo a parte, también puedes comer o hacer catas guiadas de cerveza en un ambiente muy agradable.

Comprar entradas para la fábrica de cervezas Carlsberg

Comprar entradas para visitar la fábrica de Carlsberg en Copenhague es muy sencillo. Puede hacerse por adelantado entrando en la web www.visitcarlsberg.com o bien en la propia taquilla de la fábrica. El precio de la entrada sencilla es de alrededor de 11 euros (depende del cambio con la corona danesa) y te da derecho a la visita y a dos consumiciones (cerveza o refrescos). Hay también diferentes opciones y combinados que incluyen comida o catas de cerveza con un extra de precio. El horario es ininterrumpido desde las 10:00 hasta las 17:00 de martes a domingo.

Como llegar a la fábrica de cervezas Carlsberg

La fábrica de cervezas Carlsberg de Copenhague está situada entre los distritos de Valby y Versterbro, al suroeste de la ciudad. Llegar hasta allí a pie desde el centro puede costar alrededor de 45 minutos paseando. Está bien comunicada con transporte público. El bus 8A y el 26 te dejan casi en la puerta.

La dirección es:

Gamle Carlsberg Vej 11, 1799 Copenhagen V.

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