Aunque no nos bañemos, las playas de Santa Mónica, en Los Ángeles son un auténtico espectáculo.

Pamela Anderson y David Hasselhof vigilando la costa mientras modelos en bikini juegan al voley y se tuestan al sol californiano. Una de las decepciones más grandes de mi vida viajera me la llevé al visitar las míticas playas de Los Ángeles y darme cuenta de que el sol ni estaba ni se le esperaba. ¿Por qué los estadounidenses son tan expertos en vendernos la moto?

Un hombre hace yoga en la playa de Santa Monica en Los Angeles, California.

Pasear por Malibú, Venice o Santa Mónica, es como hacerlo por un capítulo de ‘Los Vigilantes de la playa‘, salvo por una excepción. Lo que menos apetece es estar en la playa. Por lo demás casi todo es como nos lo habían contado.

El paseo de la inmensa playa de Santa Mónica, en Los Ángeles (California).

El paseo de la inmensa playa de Santa Mónica, en Los Ángeles (California).

Allí nadie va a la playa a bañarse. El núcleo principal de la vida en Los Ángeles son sus paseos playeros y sus bulevares. Se trata de los lugares en que la gente va a exhibirse, a hacer relaciones sociales, a comprar ropa, a divertirse, a comprar marihuana o a cualquier cosa que sea la que uno haga. Esto de la marihuana es curioso porque en la misma playa encuentras negocios donde se vende la marihuana ‘medicinal’ de forma legal, y sin embargo está prohibido fumar en la arena de la playa (aunque sea un simple cigarrillo de tabaco normal).

El muelle de Santa Mónica es un parque de atracciones donde acaba la ruta 66.

El muelle de Santa Mónica es un parque de atracciones donde acaba la ruta 66.

Lo más común es que los paseos de las playas californianas estén abarrotados de tiendas y de centros comerciales, pero a diferencia de España, allí en lugar de ser las tiendecitas de souvenirs cutroncetes, es frecuente que se sitúen muchas de las tiendas de primeras marcas de ropa deportiva y de surf.

El paseo de la Playa de Santa Mónica es un auténtico centro comercial.

Las playas de Santa Mónica y Venice en Los Ángeles son auténticos centros comerciales.

Además, cualquier lugar es bueno para instalar un parque de atracciones, y los californianos sienten debilidad por hacerlo en los muelles de sus playas. El de Santa Mónica, junto al de San Francisco, quizá sea uno de los más conocidos porque además aquí es donde acababa (o empezaba según se mire) la mítica ruta 66 que recorría estados unidos de este a oeste.

Muscle Beach en la playa de Venice en Santa Mónica.

Muscle Beach en la playa de Venice en Santa Mónica.

Otra de las cosas que se han convertido en un icono de estas playas es la famosa ‘Muscle Beach’, una parte del paseo que en 1930 se convirtió en gimnasio al aire libre y donde encuentras a gente haciendo cualquier número circense que puedas imaginar. Cuenta la leyenda que el senador Arnold Schwarzenegger era un asiduo de este lugar antes y después de saltar a la fama.

¿Por qué hace mal tiempo en Los Ángeles?

Sí, el paseo está muy animado, pero en el agua no hay nadie…y no me extraña. Creo que nunca he pasado tanto frío en pleno agosto como en aquel viaje a California. Llevábamos la maleta llena de bañadores y me tocó comprarme una chaqueta en San Francisco. Basta con que echéis un vistazo a cualquiera de las fotos que hicimos para comprobar que su cielo es más parecido al de Londres que al de Mallorca.

Vista de la playa de Santa Mónica en Los Ángeles.

Vista de la playa de Santa Mónica en Los Ángeles.

Aunque el clima propio de esta zona está más cercano al subtropical, que al mediterráneo, por lo visto el culpable de este tiempo tan regulero es el propio océano Pacífico. Las corrientes oceánicas se encargan de traer hasta la costa agua helada procedente de Alaska, la cual al entrar en contacto con el aire caliente que llega del desierto produce una niebla muy persistente que se acentúa sobre todo por las mañanas.

A todo esto hay que sumar la contaminación atmosférica que producen sus casi 4 millones de habitantes y da lugar al fenómeno del ‘smog‘ que es otro tipo de niebla pero producida por los gases contaminantes. Lo curioso de este fenómeno es que se da únicamente en la costa (el del frío y la niebla, no el del smog), y basta alejarse un poquito de las ciudades marítimas para que la temperatura suba 10 grados y el cielo se quede limpio y azul.

La importancia de los ‘Baywatch’

Unas playas como estas donde las corrientes, el viento y las olas están a la orden del día, han convertido a California en una de las mecas del surf, pero por otro lado convierten sus aguas en un lugar peligroso para aquellos que no tienen mucha destreza nadando.

Caseta de los vigilantes de la playa en Malibu Beach.

Caseta de los vigilantes de la playa en Malibu Beach.

Por eso es tan importante la misión de los famosos vigilantes de la playa, que inclusó les llevó a inspirar la serie televisiva de los noventa con la que todos aprendimos lo importante que es ir con precaución al entrar en el agua, y lo bien que les sientan los bañadores rojos a las socorristas. Con un agua que no superaba los 18 grados nosotros lo más que conseguimos fue mojarnos los pies, así que nadie tuvo que venir a rescatarnos. Sin embargo sí que tuvimos la suerte de ver a los auténticos vigilantes de la playa en acción rescatando a un par de chicas que se habían quedado atrapadas por la resaca.

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