El Philly Cheesesteak es un bocadillo hecho a base de tiras de ternera y queso fundido original de Philadelphia.

Posiblemente esto diga muy poco (o mucho) de mí coo viajero, pero de nuestro paso por Filadelfia hay una sola cosa que sé que no podré olvidar mientras viva. No es un edificio, ni un parque ni un monumento. Filadelfia me conquistó con un bocata de ternera.

El Philly Cheesesteak es un delicioso bocadillo de ternera, cebolla y queso fundido.

El Philly Cheesesteak es un delicioso bocadillo de ternera, cebolla y queso fundido.

El invento en cuestión se llama Philly Cheesesteak y no es más que un bocadillo hecho a base de tiras de ternera bien finitas, acompañadas generalmente de cebolla y queso fundido. Solo en Estados Unidos se podía elevar a los altares a un bocata y convertirlo en algo mítico. Y la verdad es que después de haberlo probado he de rendirme ante la evidencia…¡Qué cosa tan rica!.

Llegamos a Filadelfia para visitar a nuestros amigos Nuria y Álex que llevaban una temporada viviendo allí, y sinceramente era muy poco lo que conocíamos de esta ciudad, y mucho menos de sus bocadillos. De hecho la única vez que había oído hablar de esto fue en un episodio del ‘Principe de Bel Air‘ en el que (cosas del doblaje) se referían a él como un ‘pepito de ternera filadelfia’.

En el capítulo en cuestión Will Smith decía que la única manera de distinguir un verdadero ‘Pepito de ternera Filadelfia’ era observando si la bolsa de papel que lo envolvía se volvía transparente a causa de la grasa.

Tomando un genuino Philly Cheesesteak en Filadelfia.

Tomando un genuino Philly Cheesesteak en Filadelfia.

Según parece el origen de este bocata de culto se debe a un vendedor de perritos calientes llamado Pat Olivieri. Era el año 1930 y el buen hombre decidió colocar un día unas tiras de ternera que le habían sobrado en la misma parrilla donde hacía los perritos. Un taxista habitual de su puesto atraído por olor de la ternera le pidió que sustituyera la salchicha por aquellas tiras de carne. El resultado le gustó tanto que a los pocos días todos los taxistas de la ciudad hacían cola en su puesto para probar aquella novedad.

A partir de entonces muchos de los locales de la ciudad empezaron a copiar la receta y a mejorarla, hasta convertir a este humilde bocata en uno de los principales reclamos gastronómicos de Filadelfia.

¿Dónde comer un buen Philly Cheesesteak?

Los primeros lugares en los que deberíamos probar suerte son el propio restaurante de Pat, que sigue abierto 80 años después o su archi-enemigo, vecino y competidor Geno, quien se atribuye el mérito de ser el primero en añadir queso a la receta del bocadillo. Ambos locales están ubicados en 9th street, así que si no encontramos sitio en uno podemos probar suerte en el otro. Sin embargo, lo más probable será que las larguísimas colas que se forman a su entrada puedan hacernos desesperar y largarnos de allí con las manos y el estómago vacíos.

Los restaurantes Geno y Pat's compiten por ofrecer el mejor Philly Cheesesteak de Filadelfia.

Los restaurantes Geno y Pat’s compiten por ofrecer el mejor Philly Cheesesteak de Filadelfia.

Con menos farándula pero con la misma calidad y sabor que estos dos restaurantes pioneros podemos probar suerte en cualquiera de los restaurantes de South street y aprovechar para visitar una de las zonas más bohemias y agradables donde pasear por Filadelfia. Jim’s (pequeño y también usualmente atiborrado) o John’s (más amplio y con terracita) son algunos de los que pueden hacernos gozar de una formidable experiencia gastronómica entre pan.

Si aún así nos pilla lejos o no hemos tenido suerte de encontrar mesa en cualquiera de los restaurantes anteriores no hay que desesperarse. La fama de este bocadillo ha llegado al punto de que la propia web oficial de turismo de Filadelfia, ha incluido dentro de su site una sección dedicada íntegramente al Philadelphia Cheesesteak  y dónde encontrar buenos sitios para zamparnos uno.

Visita de un día a Filadelfia

Además de comer bocatas, Filadelfia es una ciudad que tiene mucha historia, monumentos y atracciones para ofrecer al visitante. No hay que olvidar que fue en Filadelfia donde se proclamó oficialmente la Independencia de los Estados Unidos. Su centro histórico nos recuerda este hecho casi a cada paso.

Un cristal blindado y un agente custodian la Campana de la Libertad de Filadelfia.

Un cristal blindado y un agente custodian la Campana de la Libertad de Filadelfia.

Buena muestra de ello son el Independence Hall y a pocos metros, custodiada por guardias de seguridad y vidrios blindados, la ‘Campana de la libertad‘, uno de esos iconos que tanto gustan a los estadounidenses, y que simboliza el triunfo de la libertad y la lucha abolicionista.

Una de las calles residenciales del centro histórico de Filadelfia.

Una de las calles residenciales del centro histórico de Filadelfia.

Sus barrios residenciales de estilo inglés son también de admirar, ya que se les considera los más antiguos y mejor conservados de todo Estados Unidos. Recorrerlos a pie es un buen contraste con la bulliciosa zona sur, que se ha convertido en un centro de artistas y cultura de vanguardia.

South street es una de las zonas más bohemias de Filadelfia.

South street es una de las zonas más bohemias de Filadelfia.

Las escaleras de Rocky en Philadelphia

Pero sin duda si existe una imagen mítica e icónica de esta ciudad se la debemos al cine. Rocky Balboa, el famoso boxeador que le valió el Oscar a Silvester Stallone, recorría las calles de Filadelfia entrenando para conseguir alzarse con su título de campeón. Su subida a las escaleras del museo de Arte de Filadelfia consiguieron poner los pelos de punta a una generación entera de aficionados al cine.

Es científicamente imposible no visitar este lugar y subir las escaleras corriendo mientras canturreamos la pegadiza cancioncita.

Yo por lo menos no me privé.

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